
Anduvimos paseasndo por la playa que se ve atrás de nosotros, y había una arena muy rica, finita finita, casi sentías que caminabas en un mazapán, nomás que no sabía a mazapán.

Pero lo más padre es que en uno de los jardines del hotel, vivía una familia de gatitos chiquitos, chiquitos, así que te los presento por que estaban muy bonitos.

